martes, 7 febrero, 2012
Los lácteos son insustituibles para nuestra salud.

A diferencia de las carnes, los lácteos no pueden ser sustituidos por ningún otro alimento. Como principal fuente de calcio conforman un grupo alimentario crítico en la dieta de toda mujer y, lamentablemente, no los podemos reemplazar.

La ración diaria recomendada por los nutricionistas es de 4 porciones de leche. La ingesta de calcio además se completa con otros alimentos de la dieta y varía de acuerdo a la necesidad nutricional de cada persona. Uno de estos vasos puede ser reemplazado por:
• 2 cucharadas soperas de leche en polvo.
• 1 yogurt fortificado
• 1 porción tamaño cajita de fósforos de queso fresco.
• 3 fetas de queso de máquina.
• 6 cucharadas soperas de queso untable entero
• 3 cucharadas de queso de rallar.
“La única manera de incorporar calcio es a través de los lácteos. Podemos aprovechar el queso, que cuanto más duro es, más calcio tiene, pero a su vez más sodio, más grasa, y es más caro”.
Lo ideal es tomar leche por la mañana en el desayuno y como merienda. Esto también contribuye a llegar con más saciedad a las comidas.