jueves, 28 junio, 2012
Los Carbohidratos, sinónimo de Energía

Son la principal fuente de energía del organismo, mediante la glucosa, proveen a las células de su principal combustible.

Se dividen en:
Carbohidratos complejos: Son aquellos que tienen fibra, esto hace que su absorción en el cuerpo sea más lenta, se pueden encontrar en alimentos como el pan, las pastas, las masas de pizza, empanadas, el arroz, la avena, la papa, la batata, las legumbres como lentejas, porotos, arvejas, garbanzos, etc.

Se ha demostrado que el consumo de fibras solubles ayuda a bajar los niveles de colesterol en la sangre y reducir los riesgos cardiovasculares, corregir la constipación, entre otros.

Se recomienda el consumo regular de alimentos como legumbres (arvejas, porotos, lentejas, garbanzos, porotos de soja), avena, frutas frescas o deshidratadas y verduras para obtener estos beneficios.

Los carbohidratos aportan energía a las células de los músculos, del cerebro, por lo que su ingesta es importante. El consumo exagerado de los mismos hace que esos excesos se almacenen como tejido adiposo en el organismo.

Carbohidratos simples: No contienen fibra y por eso se absorben más rápido en el cuerpo, un ejemplo claro es el azúcar y los alimentos que la contengan como golosinas, helados, productos de panadería y repostería, entre otros. Su aporte calórico es importante por lo cual se controlan para evitar el aumento de peso corporal.

Son útiles cuando se requiere una gran cantidad de energía de manera rápida, por ejemplo al realizar diariamente más de una hora de ejercicio físico.

Los carbohidratos simples presentes en general en la alimentación diaria, el más común es el azúcar también llamada sacarosa, también lo son la lactosa, la fructosa, etc. Aunque todas son de rápida absorción, algunos como la fructosa tardan más en absorberse.

El agregado de azúcar en la alimentación es un hábito que se adquiere, no es necesaria, si desde bebe a un niño no se le adiciona azúcar en las mamaderas o alimentos, la ausencia de la misma no sería notable para ellos, el paladar es acostumbrado a su utilización.

La práctica del movimiento, caminatas, algún deporte, permiten que el consumo de carbohidratos sea utilizado como energía por parte del organismo sin guardarlo como reserva, aumentando los compartimentos de grasa.

Una alimentación balanceada, donde se incluyan carbohidratos complejos y se realice alguna actividad física es la mejor fórmula para llevar una vida saludable.

 

Fuente: http://nutrar.com