martes, 1 septiembre, 2015
Lácteos: ¿Buenos o malos para la salud?

Desde hace algunos años se han instalado dos posturas en relación al consumo de lácteos. La primera defiende sus propiedades y recomienda su consumo. Pero existe una línea naturista que pone en duda sus beneficios. ¿A cuál debemos creerle?

Especialistas de Medline plus reconocen que el calcio es uno de los minerales más importantes para el cuerpo humano porque ayuda a formar y a mantener dientes sanos y fuertes y previene enfermedades como la Osteoporosis.

Aunque muchos alimentos contienen calcio los lácteos son la mejor fuente. La leche y los derivados como el yogur, queso y manteca contienen una forma de calcio que el cuerpo puede absorber fácilmente.

Según la línea naturista el problema más grave del consumo regular de lácteos está en la formación de mucosidad y flema en el sistema digestivo y respiratorio. Esto puede provocar síntomas como Asma, bronquitis, sinusitis, cólicos abdominales y gases. Esta corriente también sostiene que en muchos casos los lácteos pueden provocar alergias e intolerancia a la lactosa.

Por otro lado, el Consejo para la información sobre Seguridad de alimentos y nutrición (CISAN) afirma que los productos lácteos además de proporcionar calcio, contienen proteínas, vitaminas y otros nutrientes.

Con respecto a las críticas adjudicadas, sostiene que las más comunes son que el consumo de lácteos puede producir caries, cáncer o diabetes. CISAN explica que son mitos y que no existen demostraciones científicas que den cuenta de estos hechos.

Adheridos a este pensamiento se encuentra la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) quien también reconoce el consumo de estos productos como de vital importancia.

Si bien los lácteos pueden contener residuos de pesticidas y de antibióticos, según la CISAN las normas regulatorias garantizan que no excedan los límites aceptables.

Como conclusión podemos afirmar que las acusaciones contra los lácteos carecen de fundamentos científicos por lo que antes de suspender su consumo, siempre es recomendable consultar con un profesional médico o nutricionista y ante el caso de intolerancia o alergia será quien indicará las medidas correspondientes.

Autor: Gimena Rubolino, periodista Nutrar.