jueves, 10 enero, 2013
La alimentación en la tercera edad

La senescencia, se divide en dos etapas, la vida plena, de los 61 años a los 75 años y la ancianidad, desde los 76 años en adelante.

El problema de la alimentación en la vejez consiste en cuidar que no se desmerezca el estado de la nutrición propio de la vida, evitando que el proceso de involución altere su ritmo y transforme precozmente al hombre viejo en un enfermo o inválido.

La senescencia, se divide en dos etapas, la Vida plena, de los 61 años a los 75 años y la Ancianidad, desde los 76 años en adelante.

En general se hace una diferencia entre vejez y ancianidad. La vejez se caracteriza por presentar sólo trastornos sensoriales, disminución del rendimiento muscular, etc. En cambio en la senilidad o ancianidad se acompaña de un conjunto de deficiencias físicas y mentales, en algunos casos sumándose a otras enfermedades existentes.

La intensidad o el ritmo del envejecimiento depende de varios factores, siendo el genético, uno de los más importantes.

La vejez debe cuidarse no de acuerdo a la edad cronológica sino a la edad biológica, ya que ésta es diferente en cada caso.

La alimentación debe adecuarse individualmente, siguiendo los postulados de la gerontología, contemplando las perturbaciones orgánicas o funcionales.

Algunas de las situaciones generales a tener presentes son:

  • Falta de piezas dentarias y disminución en la secreción de saliva: por lo cual deben brindarse alimentos blandos, de fácil masticación.
  • La aquilia gástrica, la hipo motilidad del estómago: son fenómenos a considerar, evitando preparaciones muy condimentadas, frituras, las grasas, los productos de tostación, comidas elaboradas y todos aquellos alimentos o preparaciones que necesiten mayor tiempo de permanencia en el estómago.
  • La disminución del metabolismo basal junto a la disminución o falta de movimiento, hace que el ingreso calórico sea considerado, evitando el sobrepeso.
  • La preferencia de la mayoría por los carbohidratos y el rechazo a las proteínas, debe ser evaluado en cada caso, evitando la debilidad muscular característica.
  • La hidratación es un tema muy importante, teniendo en cuanta la toma sostenida de medicación y los cambios de temperatura.

 

Fuentehttp://nutrar.com