jueves, 7 junio, 2012
El movimiento en la infancia

La actividad física y una correcta alimentación son igualmente importante en los niños. Deben estar en equilibrio, ya que ejercen una fuerte influencia sobre el estado físico general y sobre la recreación social, con sus pares, tan importantes para el desarrollo de los niños.

La actividad física o el deporte en la infancia, tiene un sentido social muy importante, donde ellos encuentran la motivación para su práctica, además genera unión y compañerismo e identifica entre ellos un grupo de pertenencia.

Además de los beneficios físicos, podemos decir entonces, que aporta aspectos positivos en el desarrollo psicológico, aumenta la autoestima generando seguridad en sí mismo.

Mediante la práctica del movimiento, se activan, la circulación sanguínea para aportar más oxigeno a los músculos y al cerebro, la respiración, para proveer ese oxígeno a la sangre, se utiliza el azúcar sanguínea para surtir de combustible a las células, y los músculos se tensionan y preparan para el movimiento.

Actúan como válvula de escape natural para las exigencias que el colegio, la sociedad y los padres ejercen sobre los niños.

En la actualidad se ha comenzado a hablar del estrés en los niños, términos que hasta ahora no se utilizaban en pediatría.

Veamos algunos de los beneficios:

  • Mejora de funcionamiento del sistema cardiovascular.
  • Disminuye los niveles de colesterol sanguíneo
  • Disminuye los niveles de colesterol malo (LDL) y aumenta el bueno (HDL).
  • Disminuye el peso corporal y con ello los niveles de presión arterial.
  • Mejora el perfil del funcionamiento del sistema respiratorio y mejora la elasticidad pulmonar.
  • Aumenta el consumo de calorías, disminuye el peso corporal total, y así previene la diabetes y las enfermedades cardíacas.
  • Disminuye la pérdida de calcio óseo.
  • Mejora el metabolismo.
  • Disminuye las sustancias mediadores del estrés en sangre (Cortisol).
  • Promueve la agilidad corporal.
  • Eleva la autoestima, dándo al niño más seguridad en sí mismo.
  • Aumenta la secreción de Endorfinas, llamadas enzimas del bienestar.
  • Disminuye la depresión y los estados de ansiedad.

 

Fuente: http://nutrar.com