jueves, 13 septiembre, 2012
Un buen desayuno evita perder masa muscular

Además se rinde más si hay tareas intelectuales o físicas, y también indirectamente contribuye a la capacidad de recuperación.

No nos cansaremos de decir que lo importante es tomar un desayuno para una dieta sana y equilibrada. En muchos países, incluyendo el nuestro, no se desayunan correctamente. El desayuno es de suma importancia para desarrollar la masa muscular.

Cuando no desayunamos y las reservas de glucosa están en sus mínimos niveles, la hormona cortisona se activa para sacar energía de las proteínas musculares, que en el hígado se trasformarán en glucosa. Este proceso es uno de los que sucede cuando ayunamos, por eso hay que desayunar si no quieres perder masa muscular.

Además que ayunar hace que perdamos masa y tono muscular, el cerebro se pasará toda la mañana preocupado de cómo sacar la energía que le falta, por eso rendiremos menos si hay tareas intelectuales o físicas, algo que afecta también indirectamente a la capacidad de recuperación y regeneración muscular.

Podemos pensar que es algo exagerado que por no desayunar vayamos a perder músculo, pero estamos hablando de un hábito que repetimos a diario, y esa mínima pérdida diaria se va convirtiendo en algo importante con el paso de los días, que como mínimo, dificulta que podamos ganar masa muscular con normalidad si ese es nuestro objetivo.

– El desayuno es la comida más importantes del día

Sobre todo si nuestro trabajo es físicamente pesado. Por la mañana debemos procurar ingerir la energía suficiente que nos haga rendir hasta la siguiente comida. Aunque para muchos pueda parecer que son muchos alimentos y que será incapaz de comer tanto por la mañana, es algo aproximado a las calorías que una persona media debe de introducir en el desayuno. En ellos priman los hidratos de carbono, el nutriente energético por excelencia, pero tampoco nos olvidamos de las proteínas, algo de grasas (sobre todo a base de aceite de oliva) y vitaminas y minerales.

– Desayunos energéticos para empezar el día

El primer desayuno es algo clásico: un café con leche, la tostada (de aceite, tomate y jamón) de rigor y un jugo de naranja. Pero también añadir algo de copos de avena para dar un extra de hidratos y proteínas. Los copos de avena es un cereal que apenas se mastica y prácticamente se beben solos echándolos en el café con leche.

El segundo, desayuno exprés: porque es muy rápido de tomar. Es muy apto para los que se levantan con poco tiempo pero no pueden irse de casa sin haber comido algo. Consta de un batido con vaso de leche, media banana o manzana, puñado de nueces y 2 galletitas de agua. Es un batido algo denso al tener tantos alimentos por eso es conveniente no beberlo de golpe y hacerlo en pequeños tragos.

El último desayuno es algo más atípico: Incluye un yogur con cereales en lugar de leche o café para aquellos que por la mañana no digieran bien los líquidos. Una rodaja de piña es una buena fruta para empezar el día que nos da azúcares simples y la tostada puede resultar algo rara pero nada despreciable para los amantes de la mermelada.

 

Fuente: http://nutrar.com