martes, 22 abril, 2014
Alimentación que nos ayuda a pasar bien el otoño

Se trata de alimentos de temporada, ricos en vitaminas y llenos de nutrientes que ayudan a superar el cansancio y la falta de energía que a veces acompaña al otoño.

Pescados
Son ricos en grasas poliinsaturadas omega 3. Se relaciona con una mejora del perfil de los lípidos (aumento del colesterol “bueno”, HDL y control del “malo”, LDL. Protege las arterias y el corazón. Se recomienda consumirlo al menos, dos veces por semana.

Frutas Secas: Nueces, almendras
Son ricos en fibras, proteínas y tienen una potente acción antioxidante, por su contenido en vitamina E y selenio. Poseen una acción beneficiosa sobre las grasas saturadas, protege de la enfermedad cardiovascular. Controlar las cantidades, ya que tienen muchas calorías.

Leche, Yogurt y lácteos
Fuentes de calcio y vitamina A, B12 y ácido fólico.
Las bacterias lactobacillus bulgaricus y el streptococcus thermophilus protegen y regulan la flora intestinal. Su consumo es especialmente recomendado para las mujeres postmenopáusicas que tienen un alto riesgo de osteoporosis.

Frutas Frescas
La fórmula es consumir frutas de temporada y con mucho color. Son ricas en vitaminas y antioxidantes. La manzana son de la época. En todas sus variedades. Su alto contenido en pectina bloquea la absorción de colesterol, protege de la inflamación relacionada con la enfermedad cardiovascular y tiene acción antioxidante.

Zanahoria
La zanahoria contiene betacaroteno, una sustancia que se transforma en vitamina A o retinol, presentes en la piel y las mucosas. Es rica en fibra.
Contiene las vitaminas: B, C, D, E , K; diversos minerales, como calcio, fósforo, potasio.

Tomate
El tomate es el antioxidante perfecto y una fuente natural de vitamina C. Su consumo es recomendado incluso en forma de salsas porque la combinación con el aceite de oliva potencia sus virtudes. Es un vegetal casi perfecto.

Lentejas y garbanzos
Las lentejas son ricas en proteínas. Su contenido de grasa es bajo y contiene cantidades adecuadas de calcio. Los garbanzos tienen mayor porcentaje de hidratos de carbono que otras legumbres y son ricos en fibra. Aportan ácido fólico y todo el complejo vitamínico B. Además de potasio, magnesio, calcio, sodio, hierro y zinc.

Cereales integrales (Arroz integral, pasta integral, pan integral)
El cereal integral conserva toda su riqueza porque no sufre procesos de refinamiento donde se pierden muchos nutrientes como el hierro, la riboflavina o la vitamina B que se encuentran en la cáscara de los granos. Además tienen una alto contenido de fibra. Su consumo habitual mejora el tránsito intestinal y el estreñimiento. Se relacionan con la prevención del cáncer de colon.

Agua
Facilita el transporte de nutrientes por el organismo, hidrata la piel y regula la temperatura del cuerpo. Beber agua no es el único modo consumirla, hay agua en las frutas y en las verduras y en casi todas las comidas.

Aceite de oliva
Es cardioprotector, lo que no quiere decir que adelgace. Posee la combinación adecuada de vitamina E y polifenoles, unos potentes agentes antioxidantes. Previene la arteroesclerosis y su consumo habitual mejora el perfil de los lípidos.

Fuente: nutrar.com